Nuestra identidad personal en el mundo analógico está formada por una serie de rasgos característicos como nombre y apellidos, fecha de nacimiento, sexo, nivel de estudios, dirección y otros. Algunos de estos rasgos se recogen en nuestro DNI, que es un elemento asociado a nuestra identidad analógica.

En contraste, la identidad digital se conoce como identidad 2.0 y es todo lo que nos identifica en el entorno digital, donde cada uno de nosotros conserva esos mismos datos pero también se guardan todas nuestras acciones en internet.

Con el desarrollo de internet, cada vez más compramos online y accedemos a servicios bancarios desde la app del móvil ó desde la pc. Ello es sin duda un gran avance, pero también supone grandes retos de la seguridad de nuestra identidad digital y de la privacidad de datos personales.

En ese sentido, el blockchain busca demostrar la identidad personal en el ámbito digital. A partir de aquí surgen los conceptos de identificación y autenticación (o autentificación) online. Mientras que identificarse es decir quién eres, autenticarte es demostrar que eres quien dices ser.

Queramos o no, en la era digital en la que vivimos es mejor ponerse a trabajar ya, cuanto antes empieces a tener y gestionar correctamente una identidad digital mucho mejor.

Entrepreneurship Promoter since 1999, Marketing & Finance Researcher and Consultant specializing in strategic planning & new business development including soft

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